Entradas

Te perdono

Imagen
Te perdono.
Te perdono por no haberme planeado, por pedir que me mataran para no tener que hacerte cargo de mi. Te perdono por haberme violado, por robarme la inocencia aun cuando no tuve consciencia de haberla perdido hasta mucho después. Te perdono por haberme abandonado. Por los años de sometimiento y pobreza, de dolor… por el hambre y la humillación.
Te perdono por haberme menospreciado por ser pobre, mal vestida, por mis manos y cabello seco a punta de detergente, por no tener el sol diario para el sándwich de pollo de los recreos; por gastarme el cerebro, las ganas y los ojos mañana y tarde… por usar mi inteligencia cual moneda de cambio.  Por los insultos calladitos, las ofensas solapadas. Por habernos convertido en tus siervas por años a cambio del favor de salvarnos.
Te perdono por haber usurpado mi vida a cambio de tu sacrificio.Por haber esperado tanto de mi. Por poner sobre mis hombros la responsabilidad de negociar responsabilidades domésticas que no me correspondían. Te p…

11:11

Imagen
¡Hola, querido!
Cuéntame: ¿Cómo vives tu vida ahora que tu incondicional no se encuentra cerca para hacerte compañía, para prestarte sus oídos —sus cinco sentidos— cuando el resumen del día sale de tus labios agobiados?
¿Qué se siente saber que —aunque a fuerza— ella consiguió seguir su camino aunque tus pasos no se acompasaran más al ruido seco de sus pequeños zapatos de tacón?
¿Te golpea intempestiva la nostalgia? ¿Me añoras tanto como yo te añoro cuando, con la muerte del día, muere también tu careta y pesa la soledad?
¡Lo ignoro! Y aunque antes me habría gustado entrar en tu cabeza, penetrar en tus pensamientos y verme a través de tus ojos, ahora no estoy segura de querer hacerlo, Aunque mi deseo de ti sigue siendo más grande que todo razonamiento lógico en mi, sé que estoy mejor sin ti. Sin quererte… sin tu proximidad.
¡El cronómetro ha empezado ya la cuenta regresiva!
Y yo encuentro propicio este momento para confesarte que todavía eres eso en lo que pienso cuando el reloj marca las

Déjà vu

Imagen
Dos de los mejores sentimientos que he experimentado sucedieron en invierno.  Y como una extraña manera de demostrarme que el tiempo es cíclico, que todo se repite en diferentes espacios de tiempo y personas; ambos se fueron de mi vida al final de la estación. Dos inviernos consecutivos. 
El uno llevándose más que el otro; uno dejando más miel, el otro más hiel.
Mi vida ha sido un déjà vu; un interminable torbellino de cambios. De abrir y cerrar ciclos. De revivir con llegadas inesperadas y despedidas en la misma medida. Aceptación constante e ininterrumpida. Tanto así que me ha faltado tiempo para las bocanadas de aire, para recuperar el aliento antes de volver a sumergirme en el mar de acontecimientos; en un crónico estado de sorpresa (no siempre para bien). 
Y así… en vilo también, me ha esculpido de una forma en que solo había soñado que lo haría. Me ha puesto a prueba definitiva y ha formado mi cuerpo —y en vías de mejora— y mi carácter al de la mujer que realmente espero ser de aqu…

Día 76.

Imagen
Querido (o no tan querido) tú,
Esto es raro… estoy haciendo algo que no me había imaginado hacer ni en los próximos mil años. Estoy escribiéndote una carta aun cuando todavía formas parte de mi vida, de mi día a día, con el riesgo a que quizá mientras yo te escribo, tú aparezcas en cualquier momento por la puerta para ponerme al tanto sobre algo o pedir alguna cosa, algún pendiente (por que ahora tus apariciones se limitan a eso) y yo no sabré donde ocultarme para no morir de la vergüenza, para no enrojecer y evidenciar de esa forma que algo me traía entre manos, aunque tú no tuvieras ni idea de lo que se trata.
Todo ha sido tan rápido —como cuando nos conocimos— todo ha sucedido tan intempestivamente y ha sido tan asquerosamente cruel (al menos para mí) que siento mucha rabia con el mundo, por la injusticia con que me lleva tratando la vida; por querer hacer y decir tantas cosas y al final tener que callar, conformarme con la inamovilidad por no saber cuál será tu reacción ante mi ím…

Evocación

Imagen
Hoy escribí un poema y todo él exhalaba tu nombre. Entre palabras se me abrieron viejas cicatrices,  y ulcerosas, palpitantes, escaldadas; sangrantes y espantosamente supuradas...  son tan horrorosas como los primeros días.
He sentido en cada pulso del papel agonizante escurrirse las fuerzas de mi cuerpo, y te he llamado a gritos hasta que la voz se me ha apagado. Llorando a lágrima viva con los ojos secos, te he encontrado en los torcidos caminos de mis sueños... empantanado, perfectamente aclimatado a la atmósfera de mis terrores primarios, y una única pregunta ha bramado en mi pecho cerrado: ¿Por qué?¿Por qué te asentaste en la frontera de mi incertidumbre, en territorio enemigo? ¿Por qué delimitaste con mi sangre tus líneas  en terreno agrietado y seco? ¿Por qué haz de condenarte sin condena y sumergirme a mí en angustiosa miseria? ¿Por qué me has traicionado?

Porque quieres... porque puedes. Solo yo soy culpable.
Amarte selló mi sentencia.  Yo puse en tus manos el puñal que hoy entierras en mi pecho. Y…

¿Estoy equivocada?

Imagen
Como el amor de mi vida o el sueño de mi vida, ésta ha sido siempre la pregunta de mi vida; mi interrogante y traba más ancestral, la que ha vivido conmigo desde el instante preciso en que mis ojos se abrieron a la luz del mundo por primera vez. 
¿Estoy equivocada? 
¿Mis pensamientos, mis ideas... mi concepción de la vida y el mundo, de lo que espero ser para él está tan errado que me ha llevado a lo largo de todos estos años a errar tan repetidamente, a no conseguir el sueño tantas veces buscado, la persona tan querida... la meta trazada?


Hoy, a las 06:45 de la mañana, mientras veía la garúa caer sobre las calles grises a través de la ventana del autobús de camino a un día más de oficina me llegó el quiebre. Y aquel punto de inflexión me ha hecho cuestionar por enésima vez aquella pregunta tan arraigada.  Hoy por hoy, de una vez por todas... de forma decidida y definitiva sé que tengo que ponerme a salvo.
Pese a que nada en mi día a día pueda considerarse perfecto, nada me ha causado tant…

A Max: Recuerdos...

Imagen
Pensado en que hoy podría ser el día en que vuelva a verte todos los sentimientos que normalmente permanecen ocultos en mi interior de pronto comienzan a aflorar y poco a poco, van tomando protagonismo, materializándose en mi piel en una mezcla de alegría y angustia, miedo y expectativa... dolor y placer.  
Todo lo vivido en los últimos días no ha hecho más que llevarme a ti y —una vez más— a tus recuerdos. Este que dejo a continuación es uno de ellos. Mi tesoro más preciado. 
La primera inspiración... aquella primera carta que, sin que lo supieras, escribí para ti.  


19/05/2017 - 11:28 am.

Querido Max, 

Hoy siento la necesidad de escribirte. 
Aunque tú no lo sepas, y yo no quiera que lo sepas ni ahora ni después, llevo pensando en ti ya muchos días... muchos. Sin querer un día caí en la cuenta de que no podía sacarte de mi cabeza; en que, y aunque en un principio no lo haya notado, tienes algunas cosas que te hacen parecido a mí, como el hecho de que leas novelas, que hayas reconocido en e…