Marco
¿Qué sentiste la primera vez que me abrazaste? Es increíble que, habiendo hablado de sentimientos más complejos, jamás se me haya ocurrido hacerte una pregunta tan sencilla, pero tan significativa para mí y para nuestra historia. ¿Fui realmente un ángel para ti… por lo menos al principio? ¿por un instante? ¿La frágil adolescente de catorce años, desaliñada, con los ojos ardiendo en llanto significó lo mismo que tú fuiste para ella? Paseando mis ojos de tus letras queridas a las mías, me doy cuenta de que, ya desde aquella época, yo estaba marcada. Marcada por el dolor de mi maldita filiación. Aunque en ese momento ni siquiera era consciente de ello, ya mi cuerpo, mi mente y mi estado de ánimo me decían que había muchísimo por limpiar en mi interior ¿Cómo podía existir tanta oscuridad en una criatura de catorce años? Tú creías en mí incluso cuando yo misma había perdido la esperanza en mi salvación. Tuviste fe en mí y en mi talento; veías el fuego incontenible que habitaba en mi interio...








